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El British School de Navarra visita el Museo de la Ciencia

Nuestros alumnos del colegio de Pamplona viajaron a San Sebastián
El pasado 21 de noviembre, los alumnos de tercer y cuarto curso del British School de Navarra viajaron a San Sebastián para visitar su Museo de la Ciencia. Este tipo de actividades destinadas a nuestros estudiantes del colegio de Pamplona son muy comunes a lo largo del curso para complementar los conocimientos adquiridos en las aulas... ¡No todo va a ser hincar los codos!  
 
En estas visitas, queremos que los alumnos pongan en práctica algunas de las lecciones que aprenden en el campus del colegio bilingüe de Navarra. Es muy importante que niños y niñas de nuestra escuela despierten su interés sobre lo que estudian desde edades muy tempranas.
 
En el caso de los estudiantes de cuarto curso, pudieron tratar algunos de los conceptos que trabajaron durante el primer trimestre, como el estudio de los animales y su entorno. Dado el frío que está haciendo estos días, comenzamos el recorrido por la zona de los animales del desierto, donde nuestros alumnos pudieron percibir las altas temperaturas en las que conviven los animales de esta zona del planeta. Incluso pudieron tocar una serpiente de coral… ¡De mentira, claro! También pudimos ver una iguana mexicana, los diferentes tipos de ranas venenosas, escorpiones, medusas, pulpos, tarántulas y una pitón albina gigantesca.

Una vez superada la etapa de los animales, continuamos nuestro recorrido por el museo y los alumnos del British School de Navarra pudieron mezclar su aprendizaje con algunos juegos científicos que despertaron su curiosidad. Además, pudieron comprender como con una acción tan sencilla como girar una palanca, puedes llegar a levantar 200kg; o por qué era posible tumbarse sobre una cama de clavos… ¡sin sufrir ningún daño!
 
Por su parte, los alumnos del tercer curso han estado tratando durante el primer trimestre el estudio de la luz y las sombras. Por ello, para reforzar estos conocimientos les llevamos a la zona del museo donde podían encontrar diferentes juegos de luces para observar el comportamiento de reflexión y refracción. Y por supuesto, no faltó la visita a la sala del laberinto de espejos, donde los niños no salían de su asombro cuando se distorsionaba su reflejo en función del espejo en el que se miraban.
 
En definitiva, un día muy productivo en el que los alumnos no solo aprendieron, sino que también se divirtieron en lo que fue una jornada completa. ¡Muy pronto os informaremos de las próximas actividades que tendrán nuestros estudiantes!